17 mar. 2013

Siempre nos quedará... Bhután


Hoy el día bosteza nublado, espeso, envuelto en un clima grisáceo. Y es precisamente en esta estela de ensombrecida realidad, donde me apetece arrancarme con una de esas profundizaciones un tanto prohibitivas para una mañana de domingo.

Así que, comienzo a circular con la cafeína impregnada, sin rodeos, dando forma a este nuevo post de hoy. Con optimismo, alegría y buen humor, que de eso se trata, de vivir lo vivible, y de sorprendernos por lo superable.

Esta vez, os traslado a BHUTÁN, una remota región del Himalaya. Este pequeño territorio montañoso, fronterizo con China e India, presenta una densidad de población que no supera los 20 habitantes por km. Un sueño para cualquier aspirante a contemplador de la vida tranquila.




Sin embargo, lo que me ha llevado hasta aquí, no ha sido la equidad y el paisaje propio, sino el medidor de desarrollo que se emplea en  este  país. Os presento amigos míos: el índice de  Felicidad Interior/Nacional Bruta.

Sorprendeos, asombraos, desconcertaos... Despertad.  

Así es, FNB, es el índice empleado en Bhután para determinar el nivel de desarrollo y crecimiento del país. Y el encargado de tal ocurrencia, fue el propio monarca, Jigme Singye Wangchuck, que con 18 años se convirtió en el rey más joven del mundo. 

Ya en su discurso de coronación, en 1974, el joven monarca apuntaba maneras  cuando alzó a sus gentes, esta contundente conclusión:

"La felicidad interior bruta es mucho más importante para un país que el producto interior bruto". Y tan feliz. 

Pero, indaguemos un poco en el contenido sustancial del concepto mismo, ¿Cómo es posible medir la felicidad de un país?

Cuatro son las premisas que se deben tener en cuenta:

1. Un desarrollo socioeconómico sostenible y equitativo.
2.    La preservación y promoción de la cultura.
3.    La conservación del medio ambiente.
4.    El buen gobierno

Parece sencillo. Fácilmente realizable. Hasta para un joven y monarca de 18 años. Y encima funciona. Porque esta alternativa al capitalismo y al comunismo, ha conseguido convertir a Bhután en la segunda economía que más rápido creció en el mundo, unido por supuesto a la felicidad de sus habitantes.  Así, en un estudio realizado en 2005, el 45% de los butaneses declaró sentirse “muy feliz”, el 52% reportó sentirse “feliz” y sólo el 3% dijo no ser feliz.




Asombrados, lo sé. Nosotros, occidentales que crecimos entre cifras del PIB y cuentas corrientes, especulaciones y, Bolsas, accionistas y Primas con/de Riesgo...¿cómo es posible?

Y es que, en estos tiempos de reflexión e incertidumbre que vivimos, conviene echar la vista atrás, y valorar si el crecimiento económico obtenido, nos ha reportado las mismas dosis de felicidad esperadas.  

Bueno señores, si alguno ha amanecido sombrío como el día mismo, insustancial, y frío, espero que esta sobredosis de felicidad le haya al menos apaciguado, y sepan sino, que siempre  nos quedará...Bhután.  




8 mar. 2013

Harley, la sonrisa de la progeria



Desde que he sabido que hoy, es el Día Mundial de las Enfermedades Raras, se ha adueñado de mí la imagen de una niña, la de HAYLEY. Su historia me congeló, me fascinó, me paralizó desde el instante mismo que supe de su existencia.



HAYLEY, se ha convertido en la adolescente más vieja del mundo. Los médicos no apostaban por su supervivencia, y sin embargo, ahora se encuentra en el umbral máximo al que una persona como ella puede llegar, los 13 años.

Harley sufre PROGERIA, catalogada como enfermedad rara, debido al bajo número de casos en los que se manifiesta. 1 de cada 8.000.000 millones de nacimientos. Progredia, es una palabra de origen griego que significa: Pro = Hacia, Geron =Viejo.

Se conoce como el síndrome del envejecimiento prematuro, pues desde la niñez, la persona sufre un proceso acelerado de envejecimiento, entre 5 y 10 veces más rápido de lo habitual. Es por ello que, para muchos de estos enfermos, sea la adolescencia la última etapa de su vida, pues los problemas cardiovasculares se ven agravados a esta edad.



Dicho todo esto, puesto en contexto la parte teoría de la enfermedad, quiero haceros llegar, la mejor parte, la práctica, o mejor dicho, la sonrisa de la progeria. Y es que, Hayley es sin duda, mucho más que una niña afectada por este síndrome.

Oyéndola hablar, una se da cuenta del optimismo que irradia esta pequeña, de las ganas feroces por aferrarse a la vida, a experimentar y sentir lo que cualquier adolescente a su edad más desea, así lo muestra en el reportaje realizado sobre su vida, “mi objetivo es poder llegar a los 18 para conducir, me quiero comprar un Mini”. ¿Quién dijo límite?

Sin duda, lo que mayor admiración me despierta, es la marcada sonrisa con la que nos deleita constantemente, un gesto que merece mayor aplauso viniendo de una joven con progeria. De verdad, esta niña es todo un ejemplo a seguir. Así que, aunque sea por contribuir a que siga luchando, desde aquí lancemos una sonrisa para HARLEY.

Para que cumplas muchos más...



Os dejo con la historia que me robó el corazón…

5 mar. 2013

Utópica Realidad


Aunque podamos pensar que esta crisis sólo ha servido para asfixiar a los ciudadanos, (cierto es), mi inagotable frenesí de optimismo, me hace hallar continuamente noticias esperanzadoras. Esta vez, el lado más humano lo encuentro en el panorama empresarial. Sí, habéis leído bien. Humanización y Empresa, dos conceptos a priori antagónicos, comienzan ahora a llevarse bien. 

Y es que, al menos que esta crisis sirva para hacer tambalear los cimientos más arcaicos del sistema financiero y económico, inquebrantable años atrás, cuestionables ahora.

Pues bien, parece que ese clima grisáceo, que amenazaba tormenta, está favoreciendo el desarrollo de nuevos modos de SER y HACER en las EMPRESAS. 

Ha llegado el momento del EMPRENDIMIENTO SOCIAL. 

Más allá de la compensación monetaria como única razón de ser, la nueva filosofía de empresa social aboga por contribuir a la mejora de la sociedad, a través de una premisa muy sencilla, conseguir favorecer positivamente al mayor número de personas.  
Dicho así, parece que me encuentro inmersa en una ensoñadora UTOPÍA, en la que divago sobre el ideal modelo social, aquel que favorece a todos por igual. Pero, esta vez, la utopía se convierte en REALIDAD. 
Así lo postula el austríaco Christian Felber, un profesor de economía que vislumbró una nueva de hacer empresas, y cuya estructura se encuentra reflejada en su libro,   ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN.


Partiendo de la Constitución de Baviera en su artículo 151:8 11: Toda actividad económica sirve al bien común. Felber, desarrolla un manifiesto en el que fija la posibilidad de adaptar nuestro actual sistema financiero a esos principios idílicos constituyentes y asentados, hacia el bien común.
Valores como honestidad, respeto, solidaridad, confianza, cooperación, generosidad, compasión, son los pilares éticos que rigen esta filosofía empresarial. 

De este modo, se establece que, los parámetros éticos y sociales para determinar el BUEN HACER dentro la empresa, son:

La dignidad humana de los empleados
La solidaridad
La justicia social
La sostenibilidad ecológica, y
La democracia con todos sus proveedores y clientes.

Así, las empresas sujetas a esta política del bien común, serán valoradas positivamente por la sociedad, pues el consumidor, en el momento de realizar la compra, conocerá de antemano, si la empresa propietaria del producto, contribuye o no, a favorecer el desarrollo de la sociedad, y por tanto, será él quien decida comprar productos con denominación social.

EBC conlleva además beneficios para las compañías adscritas, debido al modelo de recompensas e incentivos específicos que podrían beneficiar a las empresas sociales.

Aunque es España nos encontramos alejados aún de la implantación de este sistema, cierto es, que la filosofía de Economía del Bien Común comienza a impregnarse, sobre todo, entre los jóvenes emprendedores, que buscan otro modo de SER Y HACER en las empresas.

Uno de los pioneros del EBC en España es Marc Masmiquel, coordinador en Mallorca de su implantación.



Según Masmiquel, son ya muchos los interesados en este sistema económico, personas de todos los ámbitos profesionales que buscan ilusionarse a través de una nueva alternativa socioeconómica.

La promoción se realiza por medio de redes sociales, con reuniones locales, y ayuntamientos, empresas, universidades y resto de instituciones. Aún queda un largo camino para su implantación, pero un corto trayecto, esperemos, para la concienciación.

Otra alternativa al sistema capitalista y financiero la encuentro en el Emprendimiento Social, cuyo creador, Bill Drayton, fue galardonado en 2011 con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.

El emprendimiento social, se define como una práctica empresarial que, «dedica toda su capacidad emprendedora, perseverancia y determinación al servicio del bien común y de la transformación social»

Como muestra de emprendimiento social, ASHOKA, una asociación de ámbito  internacional, compuesta únicamente por emprendedores sociales.

Uno de los proyectos de empresa social que más ha llamado mi atención es DOAFUND, capitaneada por Fernando Sierra, un joven emprendedor, que ante el panorama social, crea este proyecto con el objetivo de AYUDAR a familias sin recursos económicos para afrontar sus pagos hipotecarios.
CÓMO, a través de su página web, permite poner en contacto a familias necesitadas de ayuda económica con personas y organizaciones dispuestas a contribuir con donaciones, para erradicar esta nefasta situación.
En España, aún nos encontramos muy alejados de las cifras de emprendimiento social alcanzadas en EE.UU, donde un 4,5% de la población se dedica a estas labores. Nosotros aún no rebasamos el 1%. Pero, como todos sabemos, algo está cambiando, y el cambio es posible.
Si queréis ampliar información os dejo estos links, para que profundicéis.

Ana Moreno (espania@economia-del-bien-comun.org)